domingo, 17 de junio de 2007

Frío

Estamos en invierno (casi) y se supone que tiene que hacer frío. Sin embargo, este año creo que ha sobrepasado algunos límites: el pasto lo he visto más escarchado en las mañanas y en las noches la brisa norte corre aún más rápido. Quizás es sólo mi imaginación o quizás siento frío en el alma que me hace ver todo algo más oscuro. De cualquier forma, el frío es bueno de repente: siempre he tenido la premisa (gracias a Papelucho) que todas las cosas en exceso son malas, aunque sean muy buenas según la creencia popular. Sin embargo, el frío es una especie de excepción a esto, ya que por mucho que haya exceso de frío, no lo podemos encontrar malo: es algo que -por lo menos en mí- viene innato en nuestra naturaleza de humanos.

Debo reconocer que bastantes personas tienen que estar en desacuerdo conmigo. Es sólo que a mí me gusta el frío, lo prefiero bastante más al calor. Es más soportable que éste último: con abrigo podemos soportar al frío, pero cuando hace mucho calor a veces es incontrolable y, de hecho, muchas personas se mueren de calor (los cuadros sépticos generan una fiebre altísima, y equivalen a la segunda causa de muerte en USA según el doctor Llancaqueo, infectólogo).


Sin embargo, también hay mucha gente que se enferma por el frío, y eso no lo niego. Las salas de medicina del hospital de Tomé, donde hago la práctica una buena parte del año, están llenas, hasta el punto de ocupar salas del servicio de cirugía del hospital. Y digámoslo, la mayoría de las camas está ocupada por adultos mayores con cuadros respiratorios, incluyendo neumonías. Sin embargo, por lo que me ha tocado ver, muchas de estas personas enfermas o los típicos "resfriados" se generan por la misma negligencia de la gente, ya que se exponen voluntariamente a cambios de temperatura que les causan la descompensación. Sin ir más allá, mi abuelo (Q.E.P.D.) sufrió una neumonia antes de fallecer porque fue a jardinear en el patio invernal. Así mismo, podemos decir que la gran cantidad de niños que se presentan con resfriados en estos períodos fríos es por falta de abrigo. Recuerdo que esto no es así en todas las ocasiones y existe un gran número de personas que se resfrían y enferman sin mayor motivo aparente.

Escribí de este tema porque quiero que este blog se convierta en un lugar de expresión... sé que será complicado que entre gente a opinar, pero no pierdo la esperanza que algún día estas páginas tengas comentarios. Me he dado cuenta que necesito abrirme al mundo, de hecho pienso que es algo que todo el mundo debería hacer de una u otra forma. Así que si pasan por acá comenten o dejen un saludo (porque opinar acerca del frío es algo fome en realidad).

Puedo decir, en conclusión, que tanto el frío como el calor son malos en exceso, pero me gusta más el frío que el calor, ya que es más superable y puede ser una buena excusa para darse un abrazo con alguien a quien estimas.-